Reflexiones de un
burgués desasosegado
LA HISTORIA SE REPITE
En una memoria sobre
periodismo español que escribió Gaziel[1] su análisis no podía ser más
demoledor:
“Diarios hubo,
pertenecientes a multimillonarios que, de manera franca y descarada, les hacían el juego a los propugnadores de la
revolución marxista. En fin, salvo contadas excepciones, desde el asesinato de
Cánovas, en 1897, hasta 1936, en que estalló la más espantosa de las guerras
civiles, los periódicos españoles contribuyeron –consciente o
inconscientemente- al descrédito progresivo de las instituciones todas y al
desmoronamiento implacable de los sucesivos regímenes establecidos”.
La historia se repite
en forma de tragedia o en forma de farsa. Desdichadamente, ahora estamos más
bien en la tragedia.
Agustín Calvet
Pascual,
pseudónimo de Gaziel, inició su carrera periodística en lengua catalana en La Veu de Catalunya. Fue director de La Vanguardia entre 1920 y 1936. En esa
época se convirtió en el periodista político más admirado y en el líder de
opinión de la burguesía liberal y democrática, que era el público natural de La Vanguardia.
[1]
Llamativo el fracaso del proyecto político de la Restauración que también
supuso una modernización de la prensa