jueves, 11 de febrero de 2016

Reflexiones de un burgués desasosegado

LA HISTORIA SE REPITE

En una memoria sobre periodismo español que escribió Gaziel[1] su análisis no podía ser más demoledor:

“Diarios  hubo, pertenecientes a multimillonarios  que, de manera franca y descarada, les hacían el juego a los propugnadores de la revolución marxista. En fin, salvo contadas excepciones, desde el asesinato de Cánovas, en 1897, hasta 1936, en que estalló la más espantosa de las guerras civiles, los periódicos españoles contribuyeron –consciente o inconscientemente- al descrédito progresivo de las instituciones todas y al desmoronamiento implacable de los sucesivos regímenes establecidos”.

La historia se repite en forma de tragedia o en forma de farsa. Desdichadamente, ahora estamos más bien en la tragedia.

Agustín  Calvet Pascual, pseudónimo de Gaziel, inició su carrera periodística en lengua catalana en La Veu de Catalunya. Fue director de La Vanguardia entre 1920 y 1936. En esa época se convirtió en el periodista político más admirado y en el líder de opinión de la burguesía liberal y democrática, que era el público natural de La Vanguardia.




[1] Llamativo el fracaso del proyecto político de la Restauración que también supuso una modernización de la prensa