Cavilaciones urgentes de un rentista desasosegado
ALBARDA SOBRE ALBARDA
El 25 de cada mes es un día esperado y tranquilizador para millones de españoles. Ese día –insisto, el 25 de todos los meses del año-, en la cuenta corriente de los jubilados españoles aparece, con puntualidad garantizada, el importe neto de la renta que el Estado atribuye a cada español. Al que haya cotizado en suficiente número de años para tener derecho “a una asignación periódica que percibe en lo que no es una remuneración de un trabajo”. Hasta ahora el Gobierno ha cumplido con rigor esta exigencia, a pesar de los malos vientos, de crisis pasadas y de previsiones futuras inciertas a corto, medio o largo plazo, que explican los expertos.
Este año, el miércoles pasado, los pensionistas una vez comprobado el abono en su cuenta bancaria de su derecho jubilatorio, han tenido obligatoriamente que distraerse con la noticia, no por esperada menos significativa, sobre los restos de Franco. El Dictador para unos o el Caudillo para otros será retirado de su tumba del Valle de los Caídos, en donde ha permanecido más de cuatro décadas, para ser trasladado al cementerio de El Pardo, lugar cercano y muy familiar para Francisco Franco. Desde el Palacio del apacible pueblo madrileño ejerció durante otras cuatro décadas el poder absoluto sobre los españoles tras la victoria en la Guerra Civil.
Este año, el miércoles pasado, los pensionistas una vez comprobado el abono en su cuenta bancaria de su derecho jubilatorio, han tenido obligatoriamente que distraerse con la noticia, no por esperada menos significativa, sobre los restos de Franco. El Dictador para unos o el Caudillo para otros será retirado de su tumba del Valle de los Caídos, en donde ha permanecido más de cuatro décadas, para ser trasladado al cementerio de El Pardo, lugar cercano y muy familiar para Francisco Franco. Desde el Palacio del apacible pueblo madrileño ejerció durante otras cuatro décadas el poder absoluto sobre los españoles tras la victoria en la Guerra Civil.
Los medios de comunicación, todos sin excepción –prensa escrita, digitales, radio, televisión…-, se han ocupado con preferencia obsesiva de esta noticia, agrandada por los medios informativos del Gobierno de Sánchez. El presidente en funciones ha utilizado incluso la tribuna de las Naciones Unidas para hacer llegar urbi et orbi el relato del acontecimiento por su posible rentabilidad electoral y la satisfacción tardía de la propuesta desenterradora.
No pinta bien este septiembre. Las tensiones económicas se agrandan con informes muy pesimistas desde todos los rincones. Desde el Banco de España hasta la propia ministra de Economía del Gobierno de España. Y sobre todo, con los datos concretos como las recaudaciones diarias de los comercios, los grandes almacenes o la cartera de pedidos de las industrias. Es una ventolera que afecta no solo a España sino a la economía de todo el mundo. Incluida China, que ha visto bajar su crecimiento en más de un dos por ciento.
Pero aquí no pasa nada. Casi un año sin Gobierno tras el reciente período confuso de Sánchez que siguió a la moción de censura. Y todo ello después de los casi tres años de un Gobierno a la defensiva como el de Rajoy, que no abordó ninguno de los problemas esenciales que tiene este país. Que no son pocos a corto, medio y largo plazo: desde los urgentes como la revolución digital hasta los definitivamente abandonados, como la revisión de la Ley de Memoria Histórica.
Como pensionista meticuloso, en su momento me he ido a mi cuenta corriente del banco y he comprobado que los muchachos de nuestro paisano y buen amigo Octavio Granado han cumplido con su obligación: tengo a disposición una catorceava parte de lo que me corresponde este año de pensión total, 12 pagas mensuales y dos extraordinarias. Pero, a la vista de la maniobra de diversión con el tema de la exhumación de Franco, ha aumentado mi desasosiego, si cabe, al ver a un Gobierno volcado en la explotación de su éxito y ajeno a los enormes desafíos para España y Europa. Que empiezan con el Brexit y no acaban con la política intervencionista y arancelaria de Trump, pasando por nuestro revoltijo político particular. Un enredo agravado estos días con la aparición de un nuevo protagonista. Errejón podrá tener la cara aniñada pero sus conductas son impredecibles, como corresponde a su origen político y a sus pretensiones de Gobierno.
(Publicado en Diario de Burgos, 30 de septiembre de 2019)
