Cavilaciones urgentes de un rentista desasosegado
MI AMIGO FELIX
(II)
María Jesús y Joaquín Manuel
González Gil son hijos de Felipe González
Marín. Han visto la anterior referencia
a Félix y han escrito la emocionante carta que
a continuación se incluye. En estos días de tanta
zozobra y dolor contenido, el recuerdo es un consuelo
y la amistad una razón más para seguir viviendo.
He tratado de hacer una nueva averiguación y he incluido algunos nombres, siempre de
memoria, pero realmente por mucho que
he buscado no he encontrado ningún
documento y a gente que pudiera servir
datos contrastados. Es evidente que
esta foto que reproducimos corresponde
a otro curso distinto, seguramente el
último del Bachillerato de Félix y sus compañeros,
aunque le falta precisión tiene todo el valor
que acompaña siempre a la figura
inolvidable de nuestro paisano.
Cuando nos
explicó a mí y a mis colaboradores su intención de trascender nuestras
fronteras y viajar a Venezuela para grabar El
hombre y la tierra —lo que supuso su éxito total y definitivo—, lo hizo con
tal entusiasmo, que pronto decidimos abordar el proyecto. Sin embargo, las
dificultades de su empeño eran casi insalvables. Su originalidad, el coste de
la realización y, sobre todo, los obstáculos burocráticos que entonces
planteaba TVE —que no contaba con autonomía económico-financiera— estuvieron a
punto de hacerlo naufragar. Con el proyecto técnico y profesional decidido, nos
encontramos con la total negativa del aparato administrativo. «¡Imposible, nada
que hacer!», gritó el funcionario de turno.
Con
este panorama, me presenté ante el entonces director general de TVE, Adolfo
Suárez, y le expliqué: «Me he comprometido personal y profesionalmente con
Félix a que se va a hacer la serie. Si no se hace, me voy. Además de mi
compromiso, está mi certeza de que El
hombre y la tierra va a ser un gran programa y un éxito indiscutible».
«¿Cómo es que estás tan seguro?», me replicó Suárez. «Porque Félix es de
Burgos». Y la serie se hizo.
CARTA LECTORES MARIA JESUS Y JOAQUÍN MANUEL GONZÁLEZ
GIL
En estos
complicados días, se agradece poder evadirse con recuerdos tan gratos como los
relacionados con Félix Rodríguez de la Fuente. Respecto a la foto publicada en
el Diario del día 23/03/2020 le contestamos:
El número
27 es nuestro padre, Felipe González Marín, también interno en el Liceo, como
Félix. Enviamos un par de fotos más en la que están ambos. Papá fue veterinario
y a lo largo de su vida pasó por muchos pueblos de la provincia, jubilándose
como jefe de los servicios veterinarios municipales de Burgos. Falleció en
2002. Nos contó que Félix tenía en clase un apodo cariñoso relacionado con los
animales, por los que ya sentía una gran pasión, pero no logro recordarlo.
Nuestro padre quería mucho a Félix y nos contó una historia relacionada con el
artículo publicado en el Diario de Burgos, bastante más novelesca que la que se
ha publicado en los medios.
Creo que
era así:
Félix,
antes de dedicarse a hacer documentales, era efectivamente un gran cetrero y
tenía un cierto y merecido nombre. En una ocasión vino a España el rey de
Arabia en visita oficial, y como los árabes aman tanto la cetrería, le llamaron
para hacerle al rey una demostración. Éste se quedó prendado de las habilidades
que poseía un halcón de Félix y se lo quiso comprar. Félix respondió digno que
lo sentía, pero que el halcón no estaba en venta. Al poco tiempo se lo envió
como regalo y el rey le correspondió invitándole a Arabia, donde comenzó a
filmar películas de cetrería y documentales de la naturaleza. Y a partir de ahí
continuó su brillante carrera como el mejor naturalista que ha dado nuestro
país....Quizás lo adornara mi padre, pero es mucho más bonita y legendaria que
la versión oficial, y muy propia de la inteligencia y de la talla de un hombre
como Félix.
