lunes, 30 de marzo de 2020


Cavilaciones urgentes de un rentista desasosegado

MI AMIGO FELIX (II)

María Jesús y Joaquín Manuel González Gil son hijos de Felipe González Marín. Han visto la anterior     referencia a Félix y han escrito la emocionante carta que a continuación se incluye. En estos días de      tanta zozobra y dolor contenido, el recuerdo es un consuelo y la amistad una razón más para seguir     viviendo.



He tratado de hacer una nueva averiguación y he     incluido algunos nombres, siempre de memoria, pero     realmente por mucho que he buscado no he encontrado      ningún documento y a gente  que pudiera servir datos      contrastados. Es evidente que esta foto que    reproducimos corresponde a otro curso distinto,    seguramente el último del Bachillerato de Félix y sus compañeros, aunque le falta precisión tiene todo el valor que acompaña siempre  a la figura inolvidable de nuestro paisano.


Cuando nos explicó a mí y a mis colaboradores su intención de trascender nuestras fronteras y viajar a Venezuela para grabar El hombre y la tierra —lo que supuso su éxito total y definitivo—, lo hizo con tal entusiasmo, que pronto decidimos abordar el proyecto. Sin embargo, las dificultades de su empeño eran casi insalvables. Su originalidad, el coste de la realización y, sobre todo, los obstáculos burocráticos que entonces planteaba TVE —que no contaba con autonomía económico-financiera— estuvieron a punto de hacerlo naufragar. Con el proyecto técnico y profesional decidido, nos encontramos con la total negativa del aparato administrativo. «¡Imposible, nada que hacer!», gritó el funcionario de turno.

Con este panorama, me presenté ante el entonces director general de TVE, Adolfo Suárez, y le expliqué: «Me he comprometido personal y profesionalmente con Félix a que se va a hacer la serie. Si no se hace, me voy. Además de mi compromiso, está mi certeza de que El hombre y la tierra va a ser un gran programa y un éxito indiscutible». «¿Cómo es que estás tan seguro?», me replicó Suárez. «Porque Félix es de Burgos». Y la serie se hizo.



CARTA LECTORES MARIA JESUS Y JOAQUÍN MANUEL GONZÁLEZ GIL

En estos complicados días, se agradece poder evadirse con recuerdos tan gratos como los relacionados con Félix Rodríguez de la Fuente. Respecto a la foto publicada en el Diario del día 23/03/2020 le contestamos:
El número 27 es nuestro padre, Felipe González Marín, también interno en el Liceo, como Félix. Enviamos un par de fotos más en la que están ambos. Papá fue veterinario y a lo largo de su vida pasó por muchos pueblos de la provincia, jubilándose como jefe de los servicios veterinarios municipales de Burgos. Falleció en 2002. Nos contó que Félix tenía en clase un apodo cariñoso relacionado con los animales, por los que ya sentía una gran pasión, pero no logro recordarlo. Nuestro padre quería mucho a Félix y nos contó una historia relacionada con el artículo publicado en el Diario de Burgos, bastante más novelesca que la que se ha publicado en los medios.
Creo que era así:
Félix, antes de dedicarse a hacer documentales, era efectivamente un gran cetrero y tenía un cierto y merecido nombre. En una ocasión vino a España el rey de Arabia en visita oficial, y como los árabes aman tanto la cetrería, le llamaron para hacerle al rey una demostración. Éste se quedó prendado de las habilidades que poseía un halcón de Félix y se lo quiso comprar. Félix respondió digno que lo sentía, pero que el halcón no estaba en venta. Al poco tiempo se lo envió como regalo y el rey le correspondió invitándole a Arabia, donde comenzó a filmar películas de cetrería y documentales de la naturaleza. Y a partir de ahí continuó su brillante carrera como el mejor naturalista que ha dado nuestro país....Quizás lo adornara mi padre, pero es mucho más bonita y legendaria que la versión oficial, y muy propia de la inteligencia y de la talla de un hombre como Félix.


(Publicado en Diario de Burgos 30 de marzo de 2020)