Cavilaciones urgentes de un rentista desasosegado
URKULLU: INDIGNANTE CINISMO
Bilbao, nuestro gran Bilbao, y su rico chacolí. La merluza frita y el bacalao al pil pil.
En mi ya larga trayectoria profesional, tuve la fortuna de trabajar en Bilbao en dos ocasiones. La primera como subdirector en funciones de director de la revista Gran Vía, y posteriormente como director de Comunicación y Relaciones del Banco de Bilbao.
Tengo que manifestar que han sido dos etapas muy interesantes de mi quehacer profesional. Precisamente por la gran acogida que tuve de Bilbao y los bilbaínos de aquella época, personas muy estimables y excelentes compañeros.
El Bilbao al que yo me refiero se personaliza en compañeros como Antón Barrena, director del diario El Correo Español-El Pueblo Vasco y de toda la redacción de bilbaínos y no bilbaínos profesionalmente capaces y personas de gran nivel humano.
Han pasado muchos años y por lo que se ve y sobre todo por lo que se oye, parece que queda poco de aquellos tiempos. Han quedado actualmente como empalidecidos por el nacionalismo descalificador y excluyente.
La última peripecia de estas actitudes se concreta en la insólita declaración del presidente del Gobierno Vasco. Iñigo Urkullu. Ha cometido la poderosa ofensa, que a la larga puede volverse contra él, de denunciar el supuesto “dumping fiscal” de Madrid. Se olvida cínicamente del Concierto Económico que disfrutan las tres provincias vascongadas, y de Navarra y su régimen foral. Una antigualla que incomoda un tanto a la Unión Europea y de la que parece que se ha olvidado el lehendakari.
Con mucha precisión, el economista y profesor de la Universidad Francisco de Vitoria, José Maria Rotellar, lo ha explicado meridianamnte en el diario Expansión: “Que el PNV hable de privilegios, es mentar la soga en casa del ahorcado”.
Añade el profesor Rotellar, y pone el dedo en la llaga: “El problema de la economía vasca no es Madrid ni la capitalidad, sino la pérdida de dinamismo en el País Vasco por no haber sabido crear un marco de desarrollo sostenible, pese a contar con un régimen foral privilegiado”.
En esta misma línea, el periodista bilbaíno José Antonio Zarzalejos recomienda al PNV que se cuide del nuevo cantonalismo español, producto de la desigualdad y del abuso identitario suyo y de los independentistas catalanes. Advierte de que en esta fase en que se comienza a discutir el nuevo sistema de financiación autonómico, puede que no falten representantes socialistas y “populares” de la España pobre que pongan sobre la mesa la gran cuestión: si el concierto vasco y el acuerdo navarro son sostenibles en este tiempo de escasez y de aspiraciones igualitarias.
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| El Lehendakari, en la sesión de control al Gobierno Vasco de la semana pasada./ EP |
Para mí Bilbao, aquella villa cercana y acogedora se ha convertido, con el nacionalismo disparatado, en un lugar incómodo. Más: a ser posible lo evito en mi camino desde Burgos hasta Castro Urdiales en los estupendos veraneos de la ciudad cántabra. Y eso que está mucho más cerca de la capital vizcaína que de Santander.
“Con su pan se lo coman”. El triplete que forman los dirigentes peneuvistas Andoni Ortuzar, Iñigo Urkullu y Aitor Esteban está crecido por el papel determinante que juega en el Gobierno de coalición del presidente Sánchez. Manejan su voto con descaro, pensando siempre en sus intereses cada vez más decididamente incompatibles con el interés común y generalizado del Estado en el que están insertos y en esta época de profundos desafíos.
Con el recuerdo del bacalao al pil-pil de Casa Luciano y mi escaso interés vinícola por el chacolí que con tanto entusiasmo defiende nuestro Pablo Arribas. ¡Tiempos! ¡Qué tiempos!
(Publicado en Diario de Burgos 15 de noviembre de 2021)

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