Cavilaciones urgentes de un rentista desasosegado
LA INCÓGNITA FEIJÓO
Ya está. Alberto Núñez Feijóo (Orense,10 de septiembre de 1961) ya es el candidato. Apabullaron el otro día sus 55.580 avales, más que nadie en la historia del Partido Popular. Es un indicio de que el 2 y 3 de abril será proclamado en Sevilla, probablemente por aclamación. presidente del PP.
Nueva etapa, dice él mismo. El tremendo barullo de los últimos tiempos, desastrosamente manejado por el tándem Casado-Egea, ha terminado. Ha desembocado a base de lógica y buen sentido en la previsión del nombramiento del presidente de la Xunta de Galicia como cabeza visible y operativa del primer partido de la oposición.
Núñez Feijóo, Casado, Mañueco y Ayuso, el 11 de febrero en Valladolid./CLAUDIA ALBA (E.P.)
El currículo político de Alberto Núñez Feijóo garantiza, si las cosas siguen su lógica y los populares no pierden la chaveta, una tarea de gran calado a la altura de los retos de este tiempo tan convulso en España, en Europa, en el mundo. El nuevo líder del PP es serio, formado, equilibrado, responsable y experimentado.
Su biografía así lo acredita desde sus comienzos en la gestión y en la política nacional: secretario general de Asistencia Sanitaria del Ministerio de Sanidad y Consumo; presidente de INSALUD; y consejero-director general de la entidad pública empresarial Correos y Telégrafos. Insisto: una ejecutoria limpia, lineal y eficaz que desemboca en 2009 en la presidencia de la Xunta de Galicia. Para entonces ya llevaba tres años al frente de su partido en la Comunidad, tras una etapa compleja de batalla regional con otros pesos pesados “populares” como José Manuel Barreiro, Xosé Cuíña Crespo y José Luis Baltar.
El político orensano ha gobernado Galicia sin interrupción todo este tiempo, consiguiendo siempre mayoría en las elecciones, resultados que respaldan su solvencia, serenidad y reposo, tan necesarios en este momento para el alterado e irreconocible Partido Popular.
Así las cosas, Núñez Feijóo llega bien curtido a Madrid, a Génova 13. Su calma y tacto son cualidades más que necesarias para afrontar una nueva realidad política. No solo tiene que poner en orden el desbarajuste de sus antecesores, sino que como los toreros más consagrados, tiene que demostrar dominio, solvencia, equilibrio y ponderación. Está ante una plaza tan complicada como es la de Madrid. Una ministra del PP, con excelente olfato político, calificó la plaza de Madrid como el lugar del mundo con más hijos de p… por metro cuadrado.
A esa realidad, inminente desafiante y procelosa, se ha de enfrentar el nuevo presidente del PP. Una realidad con doble desafío. Uno, gestionar un partido el día después de una penosa implosión interna en la que tus correligionarios eran tus enemigos y que ha hecho bajar la expectativa de voto en las encuestas. Y dos, acelerar la alternancia en el poder para desalojar de Moncloa a la coalición gobernante, que se atreve a condenar el acuerdo PP-Vox en Castilla y León cuando sienta en el Consejo de Ministros a impresentables defensores de la guerra de Putin.
Ambas tareas son urgentes por el bien de este país. Es muy deseable que Núñez Feijóo acierte y vaya sucesivamente superando situaciones y personas que le permitan consolidar un partido político tan necesario para España en este momento desvertebrado y confuso. De momento, su lema para esta etapa indica una consciente determinación: “Preparados”.
(Publicado en Diario de Burgos 14 de marzo de 2022)
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