miércoles, 5 de diciembre de 2018

Burgos, entre dos centenarios (1921-2021)

JESUITAS, DESDE 1550 (II)

Los casi cinco siglos de historia de la Compañía de Jesús coinciden con su presencia en Burgos –capital y provincia-. Desde el primer Prepósito General fundador, San Ignacio de Loyola (19 de abril de 1541 a 31 de julio de 1556), solo cinco españoles más han desempeñado este cargo: Diego Laínez (1558-1565), San Francisco de Borja (1565-1572), Luis Martín García (1892-1906), Pedro Arrupe (1965-1983) y Adolfo Nicolás Pachón (2008-2016). 

Hay que señalar el papel que el Prepósito General, llamado comúnmente Padre General, e incluso Papa Negro por las sobrias sotanas que vestían en contraste con la vestimenta blanca del Papa, han ejercido sobre el gobierno de la Compañía.

Durante  esos casi cinco siglos, los jesuitas de Burgos vivieron, tal y como comentábamos en el artículo anterior, la peripecia muchas veces azarosa de una orden religiosa tan unida a Roma y al catolicismo postridentino. Así, el que fue Prepósito General número 24 de la Compañía, el burgalés Luis Martín García, vivió en su carne la supresión de los jesuitas en la época de “la Gloriosa”, pasando de su destino en San Marcos de León a exiliado a Francia, donde terminó sus estudios, para regresar definitivamente a España, tras recibir ordenación sacerdotal con 30 años e iniciarse como profesor de Teología. El Padre Luis Martín nació en la burgalesa localidad de Melgar de Fernamental en 1846 y a los doce años fue admitido en el Seminario de Burgos, en donde inicio sus estudios eclesiásticos, y en 1864, cumplidos los 18 años, ingresó en la Compañía de Jesús, en el Noviciado de Loyola.


Su vida personal no fue precisamente un camino de rosas, en una familia campesina, modesta y numerosa, mermada por la sucesiva desaparición de sus hermanos, ya que ninguno, salvo el jesuita, pasó de los 17 años. Por experiencia personal puedo añadir que lo que sí tuvo fue primos, mejor aún, primas, ya que una de ellas era una antecesora directa de mi tío político José María Arnaiz Martín, comerciante con tienda, “La Confección”, en la Plaza Mayor y esposo de la hermana de mi madre, Patrocinio Pereda. 

Siempre tuvo vivo su recuerdo para su natal Melgar de Fernamental y en una de sus memorias como Provincial de Castilla se pueden encontrar descripciones y datos del pueblo y otros lugares de la comarca. También cuenta la intentona carlista de 1860 y su –en algún aspecto pintoresca- repercusión en Burgos. Igualmente el sistema docente del “domine” y la coexistencia en otro nivel desde los años de la Restauración de dos “modelos” educativos, representados  por el de los jesuitas  y por la Institución Giner de los Ríos, de cuya visita al seminario de Salamanca, siendo Luis Martín su Rector, existe un testimonio directo. Otro relato de sus memorias es el de la oposición de Cánovas al restablecimiento de la Compañía de Loyola en marzo de 1877 hasta que no se arreglase “lo de los fueros”, en una España que empezaba a sentir, todavía levemente, el encontrado enfrentamiento territorial en el País Vasco, que permanece durante casi dos siglos después en la vida de la Compañía.

Hasta finales de los años cuarenta los jesuitas castellanos se dividían en dos provincias: la occidental y la oriental. Precisamente el palentino con vivencias burgalesas, Adolfo Nicolás Pachón General de la Compañía desde el 19 de enero de 2008 hasta el 3 de octubre de 2016, pertenecía a la oriental. Después y ahora la Provincia Vasca fue una provincia distinta hasta que en 2008 los jesuitas constituyen una sola circunscripción: provincia de España, en la que lógicamente están incluidas todas las Obras de los jesuitas en Burgos.

En tiempos recientes los jesuitas en Burgos han tenido personalidades tan destacadas como el Padre Aramburu y el Padre Arregui, y burgaleses altamente entrañados en la tierra como el Padre Vizmanos, el Padre Calzada y el Padre Conde Díaz.


3: Zaparain; 4: Vivar;  5: Luis Ángel de la Viuda; 7: Mohedano; 9: Quintanilla; 10: Rafael Frühbeck de Burgos;  11: Emilio Gil Peralta; 12: Juan Manuel Velázquez Ruiz; 13: Enrique Ruiz Rodríguez; 14: Castrillo; 16: Luis Barbero; 17: Lucio; 18: Saiz Reoyo; 20: Enrique Cuesta; 22: Manolo Hernández; 23: Juan Antonio Marijuan; 24: Ceferino Sandoval; 25: Vicario; 26: Jesús Quintanilla; 27: Luis Antón Temiño; 28: Zulueta; 29: Eliseo Martín; 31: Victoriano Moral Antón; 33: Santaolaya; 34: Vicente; 35: Gerardo Alameda; 39: Pérez; 40: Paredes; 41: Lucio; 42: Francisco Olmedo; 43: Medina; 46: Arce.
Faltan: 1, 2, 6, 8, 15,  19, 21, 30, 32, 36, 37, 38, 44 y 45

AMIGOS QUE NOS LEEN
José Antonio Sandoval, hijo de Ceferino Sandoval, compañero de la clase de Tercero de Primaria del Liceo Castilla en 1940, nos ayuda a tratar de completar los nombres de esta foto. Como se comprobará, todavía faltan algunos. Se agradecerá cualquier idea o sugerencia.

Antonio Marijuán, otro Marijuan,  me precisa que el profesor  de música que enseñó las primeras notas a Rafael Frühbeck era el Hermano Martín Jiménez.

(Publicado en Diario de Burgos, 2 de diciembre de 2018)


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