lunes, 24 de enero de 2022

Cavilaciones urgentes de un rentista desasosegado

NADIA MARÍA, CALVIÑO DE APELLIDO

José María Calviño (Lalín, Pontevedra, 28 de octubre de 1943) aterrizó en Madrid a principios de la década de los 70. Llegó para hacerse cargo de la secretaría particular de Adolfo Suárez, entonces director general de Radiodifusión y Televisión, hoy RTVE. Unos días antes, había cesado en el puesto a su hermano José María por discrepancias burocrático-familiares.

Calviño ejerció en el puesto durante algo más de año y medio. Hasta que fue sustituido por la entonces todopoderosa Carmen Díaz de Rivera, que luego seguiría con Suárez a la Moncloa para iniciar la Transición. En el cese de Calviño influyó un desencuentro, en este caso más de carácter particular. Se remontaba de alguna manera a los negocios del padre de Calviño, amigo en su día del padre de Suárez. De todas formas, José María hizo luego una larga carrera en la cúpula de la tele.

Un poco antes de todo eso, concretamente el 3 de octubre de 1968, nacía en La Coruña Nadia María Calviño Santamaría, actualmente vicepresidenta primera del Gobierno desde el 2 de julio de 2021. Es economista del Estado y alta funcionaria española en las instituciones europeas. Desde 2006 ha ocupado diversos cargos en la Comisión Europea. Ocupaba el cargo de directora general de Presupuestos de la CE cuando en 2018 Pedro Sánchez le pidió regresar a España para hacerse cargo de la vicepresidencia segunda de su primer Gobierno. Luego desembocó en su actual responsabilidad de vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital de España.

El enunciado de todos estos datos, cargos y responsabilidades viene a cuento de unas reiteradas declaraciones de la vicepresidenta en relación con el reparto del dinero que Europa ha puesto y va a poner a disposición de España. Los fondos Next Generation para la Recuperación están pensados para ayudar a los países de la UE a salir de la difícil situación económica en que se encuentra por mor del covid. En el caso concreto de España, también, y eso lo digo yo, por la mala gestión de los sucesivos gobiernos del presidente Sánchez.

La explicación insistente de Nadia Calviño responde a la protesta que ha planteado el gobierno de la Comunidad de Madrid, a cuyo frente está, como se sabe, una política del PP. El equipo la presidenta Isabel Díaz Ayuso ha disentido frontalmente de cómo se están repartiendo esos fondos entre las CCAA. Y por ello, Calviño anda declarando una y otra vez que no entiende cómo la Comunidad de Madrid protesta cuando, al mismo tiempo, mantiene una política fiscal altamente beneficiosa para los ciudadanos y contraria a los postulados del Gobierno social-comunista de Sánchez. 


La vicepresidenta primera, en la presentación del proyecto "Spanish Screenings XXL"./EP

No una, ni dos, sino al menos tres veces en pocos días, Calviño ha insistido desde su autoridad administrativa, su experiencia europea y, cómo no, desde su prominente puesto de vicepresidenta primera del Gobierno de España, en lo inexplicable de la situación madrileña. 

Y lo malo es no solo lo que dice, sino lo que preconiza y anuncia: ni más ni menos que una igualación o armonización fiscal, siempre por arriba. Es decir, hay que recaudar más en todas las comunidades autónomas. No quiere dejar la posibilidad de que ninguna pueda, en razón de su mejor gestión, ofrecer ventajas y estímulos fiscales a los más ahorradores y, sobre todo, a los mejores gobernantes. Pero las rebajas fiscales de Ayuso son legales y otras CCAA podrían aplicarlas. Que no lo hagan es decisión de sus respectivos dirigentes. Y si se normaliza todo, ¿para qué hay un Estado de las Autonomías?

Tiempo al tiempo. Ya están anunciadas las elecciones autonómicas en Castilla y León, es más que probable que el presidente andaluz Juanma Moreno adelante las suyas a mediados de este año y tampoco hay que descartar que Murcia también se apunte a este atractivo proyecto de mayor libertad económica. Y por supuesto, de independencia en el manejo de los fondos propios y extraños que corresponden a cada Comunidad Autónoma. 

El actual Gobierno no se caracteriza, en términos generales, por la preparación de sus ministros, extraídos mucho de ellos de una masa informe de activistas y políticos medianos. No es el caso de Nadia María Calviño, la hija de José María Calviño. Por eso es inexplicable su actitud, a no ser que quiera ·”castigar” a Madrid, como denuncian en la Puerta del Sol.

(Publicado en Diario de Burgos 24 de enero de 2022)



 

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